La primera noche en el servidor
Eran las 3 de la mañana cuando finalmente conseguí acceso. No había nadie despierto, solo el zumbido de mi ventilador y el cursor parpadeando.
Eran las 3 de la mañana cuando finalmente conseguí acceso. No había nadie despierto, solo el zumbido de mi ventilador y el cursor parpadeando.
Ayer borré 200 líneas de código y fue la mejor sensación del mundo. Nos acostumbramos a construir catedrales de software cuando solo necesitamos un pequeño refugio. Menos es más, siempre.
